Una merienda especial: desde Arte en Misión

Recibimos tres palabras que nos animaron a preparar este encuentro:

Unidas, Generosas y Diligentes !!!

El sábado 8 de agosto realizamos una merienda especial para mujeres. Nuestro lema fue: «Creadas para buenas obras», parafraseando parte de Efesios 2:10, donde Pablo nos recuerda que somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.

Pensamos en este tiempo juntas como una tarde en la que además de compartir una merienda, demos a conocer un poco más nuestra tarea de servir y acompañar a los santos que salen a lugares distantes para anunciar el reino de Dios.

Presentamos cuatro lugares diferentes en donde estamos colaborando con ofrendas y y oración.

Nos visitó Silvia Zuccolo, obrera rosarina que vive y sirve en La Quiaca, donde comparte su vida con cuatro chicos adoptivos que quedaron huérfanos. Su visita inesperada fue una gran alegría, y nos compartió sobre su servicio allí.

Escuchamos el testimonio de un Viaje de Servicio, una experiencia tremenda en la zona conocida como «El impenetrable» (Chaco) de la que Silvia Arriola y su hija Mariel fueron voluntarias. Obreros locales trabajan en la comunidad Wichi llevando el evangelio a los más desprovistos de todo, quienes están recibiendo la Buea Noticia.

Georgina Alba nos presentó la propuesta del viaje a Uganda para el mes de Octubre. Nuevamente deseamos apoyar a quienes desean seguir colaborando con los proyectos de este viaje puntual, estamos a disposición desde Arte en Misión para informar las distintas maneras en que cada aporte nos ayuda a concretar la tarea.

Damos gracias al Señor por esta oportunidad que nos permitió compartir experiencias y testimonios, en donde el evangelio sigue creciendo y la buena semilla germina encontrando tierra fértil.

Realmente fuimos sorprendidas con la respuesta positiva a nuestra invitación, llegando a superar las expectativas previstas. Dios es bueno y grande, a Él sea la gloria!

Muchas gracias a todas las que participaron; esta experiencia resultó fue más que una agradable tarde de merienda: vimos en todas la generosa contribución que será destinada a los más necesitados. La presencia del Señor se hizo manifiesta y salimos realmente edificadas.

Nuestra motivación es que su Nombre sea glorificado y dado a conocer en toda la Tierra!